Cuando Apple lanzó el radicalmente nuevo iPhone X en 2017, marcó el eclosión de una marcha de abriles en dirección a una nueva era del diseño de iPhone. Un año luego, el iPhone XR reemplazó al iPhone 8 heredado, trayendo una pantalla de remate a remate, Face ID y la experiencia basada en gestos que eliminó en gran medida los grandes biseles y el llamador de Inicio.
Ocho abriles luego, el iPhone Air es lo más parecido que Apple ha entregado a otro momento del iPhone X. El brinco tiene un difusión más constreñido, pero no menos intencional. Mientras que el iPhone X restableció las expectativas en toda la límite, el iPhone Air representa una desajuste deliberada. Su diseño ultradelgado favorece una sensación futurista sobre el maximalismo de funciones, lo que le otorga un circunstancia distintivo unido a los modelos más tradicionales de Apple.
Todavía se dilación que el iPhone Air permanezca en el mercado más tiempo que el iPhone X. Apple reemplazó el iPhone X por el iPhone XS en menos de un año. El iPhone Air, por otro costado, tiene una relación más laxa con el tiempo.
Un iPhone sin tiempo
Esa relación más relajada con el tiempo comienza con un momento de autoevaluación. Si actualiza con regularidad pero le cuesta apreciar las mejoras en el rendimiento, es posible que perseguir ganancias anuales de silicio no cuantía tanto como pensaba. Para muchos usuarios de iPhone, la experiencia es prácticamente la misma año tras año, incluso cuando Apple continúa ofreciendo mejoras mensurables en papel.
El iPhone Air encaja perfectamente en esa idea. Es un dispositivo para personas que reconocen que transigir la potencia del iPhone al orilla ya no es el objetivo principal. Las ganancias incrementales en velocidad o eficiencia importan menos cuando las tareas cotidianas ya parecen instantáneas y las compensaciones necesarias para proseguir un diseño ultradelgado son más fáciles de aceptar.
Manido a través de esa monóculo, el iPhone Air se prostitución menos de conformarse con menos funciones y más de apreciar aquellas que no puedes ignorar. Una traducción tenuemente más rápida del iPhone 17 Pro no hará que su iPhone Air parezca antiguo en un año si prefiere principalmente el diseño ultradelgado.
Las ganancias profesionales no envejecerán a Air
Y hablando de prismáticos, la misma método se aplica a la configuración de la cámara del iPhone Air. Para los compradores de iPhone Air, la partida de ciertas prismáticos simplifica el cálculo de la puesta al día. No está esperando que Apple obtenga resultados marginalmente mejores de un componente que rara vez utiliza. El resultado es un dispositivo que se siente estable a través de generaciones, incluso cuando Apple continúa impulsando sus modelos de primer nivel.
Esa estabilidad refuerza la idea de que el iPhone Air no envejece de la misma modo que otros iPhones. Las actualizaciones de la cámara son uno de los principales impulsores de las actualizaciones anuales, y eliminarse de ese ciclo hace que sea más realizable conservar un dispositivo por más tiempo sin sentirse dejado.
Al posicionar el dispositivo simplemente como iPhone Air, Apple evita anclarlo a una coexistentes numerada específica. Sin un 17 en el nombre, el maniquí se siente menos liado a un solo año y menos expuesto al ciclo de comparación anual que define el resto de la límite. Cuando finalmente llegue la clan iPhone 18, el iPhone Air no se leerá automáticamente como el teléfono del año pasado de la misma modo que lo haría un maniquí numerado.
Los rumores de ‘retraso’ del iPhone Air como punto de traspaso
Esa distancia de la cadencia anual, ya sea intencional o no, cambia la forma en que se evalúa el dispositivo con el tiempo. El iPhone Air es más realizable de considerar en sus propios términos que como un trampolín en dirección a la próxima traducción.
Esto además beneficia a los clientes que normalmente son los primeros en adoptar pero que no se lanzaron al mercado el primer día. Si el ciclo de propagación se extiende más allá de una ventana estricta de doce meses, comprar el iPhone Air más tarde en su vida útil conlleva menos fricción psicológica. El dispositivo no parece obsoleto simplemente porque el calendario avanzó. En cambio, se siente como un diseño que Apple pretende dejar respirar, haciendo que las compras tardías del ciclo parezcan tan válidas como las primeras.
En un mundo valentísimo, el iPhone Air combinaría su diseño ultradelgado con el mismo sistema de cámara que se encuentra en los modelos Pro de Apple. La existencia es que la física todavía impone límites estrictos y el hardware de cámara liberal simplemente ocupa espacio. En circunstancia de perseguir un ideal inalcanzable, Apple se está inclinando en dirección a esas limitaciones para crear un iPhone que se sienta diferente, deliberado e inusualmente atemporal.


